MADRID.- La tasa de desempleo en España aumentó un 8,7% en enero respecto de igual mes del año pasado, y registró la sexta suba consecutiva, de acuerdo con datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

El número de desempleados se situó al finalizar el primer mes de 2012 en casi 4,6 millones de personas, tras sumar 177.470 desempleados, con un aumento porcentual de un 4% respecto de diciembre. El volumen total de desocupados alcanzó la cifra de 4.599.829, su nivel más alto en toda la serie histórica comparable, que arranca en 1996. En términos interanuales, la desocupación aumentó en enero en 368.826 personas, 8,7% más, indicó un despacho de la agencia de noticias Europa Press.

La suba del desempleo en enero es superior a la experimentada en el mismo mes de 2011, cuando aumentó en 130.930 personas, y es además el segundo repunte más elevado en enero de toda la serie histórica después de 2009 (198.838 nuevos desempleados).

La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, subrayó que la tasa de desempleo en 22,9% demuestra que las reformas laborales puestas en marcha por el Ejecutivo socialista "no han evitado que el despido sea el principal mecanismo de ajuste ante la caída de la demanda".

En ese contexto, Hidalgo afirma que una reforma laboral como la que prepara el gobierno de Mariano Rajoy "está más que justificada", para poder devolver la confianza a trabajadores y empresarios y para que el despido "sea el último recurso".

Por otro lado, el Gobierno español aprobará hoy una nueva reforma financiera con el objetivo que los bancos españoles estén saneados a finales de este año en lo que respecta a los activos inmobiliarios, según adelantó ayer por el ministro de Economía, Luis de Guindos.

El Ejecutivo obligará a las entidades financieras a cubrir en mayor medida sus activos dudosos inmobiliarios. El saneamiento será de en torno a los 50.000 millones de euros, una cifra anunciada ya hace semanas por el propio ministro de Economía. Se estima que de los 323.000 millones de euros en préstamos ligados a la construcción, 175.000 millones son activos considerados problemáticos.

Los créditos inmobiliarios suponen actualmente el mayor problema de la banca española, que durante los años del "boom del ladrillo" prestó mucho dinero. El estallido de la burbuja inmobiliaria, que en España precedió a la crisis económica y financiera, trajo consigo que muchos de esos créditos no pudieran ser devueltos. Las entidades que necesiten un refuerzo para sanear sus balances podrán acudir al fondo de rescate FROB, que el Gobierno pretende ampliar de los 9.000 millones euros actuales hasta los 15.000. Los bancos que quieran fusionarse en este proceso de reforma deberán presentar sus propuestas al Estado. (Télam-DPA)